02 Abr

Taller de Filosofía para niños y niñas de 5 a 8 años en el Liceo Francés: Marzo (III.)

a cargo de Lucía Aguilar e Irmina Majchrzak

Marzo 2014

SESIÓN IV: La felicidad.

Continuamos el diálogo sobre los conceptos filosóficos que aparecían en nuestros cuentos, en esta ocasión sobre la felicidad. Empezamos por la pregunta: ¿Qué es lo que más felices os hace?

Ema dijo que los cumpleaños, porque puede jugar con sus amigas, comer tarta y se divierte mucho y Lia dijo que le hace feliz leer “porque es como aventuras, porque podemos aprender cosas”, sin embargo también señaló que prefiere elegir lo que quiere aprender, ya que no le gusta aprender lo que le enseñan en el colegio sino otras cosas.

Lia propuso hacer algo que tanto a ella como a Ema le haría muy feliz: un cumpleaños en el que leeríamos.

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A continuación leímos un fragmento del cuento “El Mago de Oz” de Lyman Frank Baum, un cuento en el que aparecían muchos temas filosóficos, como por ejemplo la sabiduría, el bien y el mal, la felicidad etc. Y nos preguntamos ¿qué da más felicidad: tener cerebro o tener corazón?

Antes de la lectura explicamos la historia del Leñador, y hablamos sobre qué es lo que a nosotras nos gustaría pedirle a un mago. Lia dijo que leer o un cumpleaños por lo que hicimos la pregunta de si un cumpleaños nos gustaría igual si lo celebrásemos todos los días.

Y también al revés: ¿es posible que algo que hacemos muy a menudo y que no nos gusta (Lia: “como por ejemplo aprender inglés”), si lo hiciéramos sólo una vez al año, nos gustara?

Nos dimos cuenta de que era posible…

Durante la lectura del cuento a Lia le extraño que un Espantapájaros sin cerebro pudiera hablar y nos preguntó cómo era posible. Vimos que aunque en los cuentos a menudo pasan cosas que no encontramos en el mundo real, la pregunta que nos hicimos (¿Podemos hablar sin pensar?) era muy interesante.

Volvimos a nuestra pregunta inicial sobre qué da más felicidad: ¿tener cerebro o tener corazón?

Las dos participantes dijeron que tanto el cerebro como y el corazón eran muy importantes. La importancia del “corazón” para la felicidad nos parecía más obvia ya que se trataba de algo que uno siente, por lo que buscamos argumentos a favor del cerebro. A Lia se le ocurrió un ejemplo: el cerebro nos impide comer demasiada tarta en un cumpleaños. Concluyó: “los dos son necesarios”.

Terminamos esta sesión con dibujos que respondían a la misma pregunta.

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Bibliografía: “El Mago de Oz”, Lyman Frank Baum

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