01 Jun

Taller de Filosofía para niños y niñas de 5 a 8 años en el Liceo Francés: Mayo

Mayo 2014

a cargo de Lucía Aguilar e Irmina Majchrzak

En el mes de mayo seguimos pensando con el cuento “El Mago de Oz”. Reflexionamos sobre si los personajes son lo que dicen ser: “Espantapájaros tonto”, “Leñador sin corazón” y “León Cobarde” o tal vez estén mintiendo, como sospechan nuestras participantes. Nos preguntamos por nuestros personajes favoritos y ambas participantes señalaron a Dorothy, la niña “común” a la que le gustaban las aventuras, y al León, un animal salvaje, como sus favoritos.

En nuestra segunda sesión de este mes, a petición de Ema, vimos una película: un cortometraje de animación de Pixar “El vendedor de Humo” y a raíz de ese cortometraje hablamos sobre lo que significaba ser un buen mago. Según Ema, el vendedor de humo lo era porque conseguía lo que quería. Ema añadió que gracias a sus hechizos el protagonista de ese corto conseguía dinero y por eso era un buen mago. Especulamos sobre el porqué del cambio de su apariencia. Vimos que para conseguir que las personas le comprasen “humo” se convertía en un muchacho joven y guapo. Según Ema tal vez de esa forma (cambiando de apariencia) quería hacerles ver el poder de su magia. Preguntamos por otras hipótesis posibles pero nos resultaba difícil imaginar una razón por la que alguien quiere aparentar ser otra persona. Después de que Ema nos diera una definición de un buen mago nos preguntamos por un mal mago o una mala magia y Ema añadió que sería cuando alguien hace lo que no quiere. Y nos volvimos a preguntar por la magia del vendedor de humo. El conseguía lo que quería, ¿y las personas a las que vendía humo? Ambas participantes estaban de acuerdo en que no querían que el vendedor de humo se hiciera rico “porque no lo sabían, no sabían que él quería dinero, sólo que quería hacer magia buena, para ellos también” (Ema)
Acordamos no olvidarnos de esa historia para, cuando conozcamos al Mago de Oz, poder compararlo con “El vendedor de Humo”, y volvimos a nuestro libro. Seguimos conociendo las aventuras de Dorothy, Espantapájaros, Leñador y León y cada vez más nos estábamos dando cuenta de que no nos podemos creer todo lo que nos dicen sobre sí mismos.

Empezamos la última sesión de mayo por hacer algo nuevo: escribir un contrato. Decidimos entre todas lo que íbamos a hacer en esa sesión: Ema y Lia propusieron “ver una película”, Lucía y yo, “leer un capítulo del cuento “El Mago de Oz””, lo escribimos en un folio y firmamos todas ese acuerdo. Respondiendo a la petición de Lia y Ema, vimos un fragmento de la animación “El Mago de Oz”. Esa animación nos permitió avanzar en la historia hasta el capítulo “La identidad de Oz El Terrible” que leímos a continuación. Al principio de ese capítulo el Mago no quería cumplir su promesa (recibir a Dorothy y sus amigos). Lia comentó que si alguien hace una promesa luego la tiene que cumplir, como nosotras con nuestro “contrato”, y cuando descubrimos la verdadera identidad de Oz y vimos que era un farsante, a Lia le preocupaba que no pudiera darles a Dorothy y sus amigos lo que le habían pedido… ¿Puede un mal mago ser una buena persona? ¿Le conseguirá al Espantapájaros un cerebro? ¿Y al Leñador un corazón? ¿Y al León le dará el valor? ¿Llevará a Dorothy de regreso a Kansas? ¿Cumplirá su promesa? En la próxima sesión seguiremos hablando sobre las promesas y lo averiguaremos…

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